ISA DE GRAN CANARIA
GRAN CANARIA
Análisis musical.
Existe en Gran Canaria una gran variedad de manierismos y peculiaridades en
torno a la isa. En pos de una claridad divulgativa optaremos por describir la denominada
Isa antigua de Gáldar. Una expresión musical de muy rancio abolengo defendida y
conservada por la insigne agrupación de Los Cebolleros de la misma localidad. Se trata
de una pieza tonal habitualmente interpretada en la mayor. Las melodías son sencillas y
sobrias, con poca tendencia al ornamento más allá de alguna apoyatura y algún golpe
glótico. El esquema armónico es (I - IV - V) - I y, muy eventualmente, (I - V) - I. Además,
tal y como ocurre con la variante conejera, podría llegar a entenderse que la armonía
transcurre con uno o dos compases de retraso con respecto al discurso de la melodía.
Evidentemente, esto es una percepción de los foráneos y de los músicos profesionales,
que inevitablemente tratan de entender lo que escuchan de acuerdo a los preceptos
occidentales y académicos. El compás es de 3/4, y el tempo transcurre en torno a los 100
bpm. La organización formal es sencilla, pues consta de una introducción instrumental
seguida por la copla del primer solista; a continuación, un estribillo coral, otro solista y
un último estribillo. Por último, se cierra la pieza con una codeta instrumental. La textura,
de carácter heterofónico, es la habitual del folklore de cuerdas. Está constituida por una
nube armónica integrada por timples y guitarras, un cuerpo de instrumentos melódicos
formado por laúdes y bandurrias; una sección de percusión en la que se puede observar
pandereta, bombo, caña estriada y huesera; y el cuerpo coral del que eventualmente surge
un solista. No se observa polifonía más allá de alguna segunda voz en el cuerpo de
instrumentos de plectro. El texto de los solistas se construye en torno a cuartetas
octosílabas de rima A B A B, A B C B o A B B A. Por ejemplo: Porque venimos de Gáldar,
nos llaman Los Cebolleros, por eso a mí no me ofende, y por bandera lo llevo. Entre el
texto de los estribillos, destaca la seguidilla como figura estrófica. Por ejemplo: Por
curiosa que sea, la lavandera, siempre lleva mojada, la delantera.
Historia
Pese a que no existen evidencias certeras de ello, infinidad de autores relacionan
a la familia de las isas de Canarias con el enorme corpus de las jotas ibéricas. Y es que
son muchos los argumentos que invitan a pensar que estas sospechas son fundadas. Por
un lado, tenemos el estudio comparativo de la música. De él obtenemos coincidencias de
tonalidad, compás, métrica, tempo y melodía. Por otro lado, la cuestión dancística
también parece presentar importantes similitudes. Por último, contamos con un nutrido
abanico de coincidencias literarias. Además, en algunas comarcas como Icod El Alto
(Tenerife) aún hoy se llama a la isa jota o jotilla, quizás como vestigio de tiempos pasados.
No obstante, y pese a tan abrumadoras pruebas debemos ser cautos en nuestro juicio, ya
que puede haberse dado una convergencia evolutiva o que simplemente estemos
entendiendo mal los procesos de ida y vuelta del material musical tan propios de las
permeabilidades culturales. En lo relativo a las fuentes no contamos en absoluto con un
gran inventario de ellas, y los pocos ejemplos de los que tenemos constancia son bastante
tardíos. El primero es una breve mención a mediados del siglo XIX en el "Tesoro de los
Diccionarios Históricos de la Lengua Española"; el segundo es una cita de Pérez Galdós,
alrededor de 1860; y, por último, algún pasaje de Olivia Stone en "Tenerife and its Six
Satellites" (1887), donde se nombra un baile canario como jota o isa. Para concluir, habría
que considerar la cuestión etimológica. Tenemos aquí uno de los grandes misterios de la
musicología canaria, ya que no existe ningún vocablo semejante en el castellano antiguo
ni medieval. De ahí que algunos hayan conjeturado sobre su posible naturaleza
onomatopéyica, entendiendo la voz isa como una interjección imperativa de ánimo y
júbilo durante la danza.
Apunte antropológico.
Las diferentes variantes de isa del archipiélago canario son contadas dentro del
folklore festivo, es decir, aquel cuyo fin es la diversión, el entretenimiento, y la
socialización. Antiguamente sería común escucharlas en los bailes de taifas y de candil
celebrados en intimidad por el campesinado, donde supondrían una suerte de escenario
en el que jóvenes y pretendientes pudieran mostrar su agilidad. Ya en el siglo XX la isa
se transforma en uno de los géneros predilectos de los folcloristas, llegando a ser
instrumentalizada por parte de los tipismos culturales durante la dictadura y por parte del
nacionalismo político en las primeras décadas de la democracia. La isa, junto a la folía y
la malagueña, es considerado uno de los "cantares mayores", dicho de otra manera, es una
pieza para el lucimiento de solistas e instrumentistas, propensa a la exhibición y el
virtuosismo y que sin duda goza de una gran valoración por parte de intérpretes y público.


