TANGANILLO DE ICOD EL ALTO
TENERIFE
Análisis musical.
Esta peculiar versión del tanganillo nos llega de manos de un restringido pero célebre grupo de personas de Icod El Alto. Hablamos de la agrupación de Los Alzados, integrada por los miembros de unas pocas familias del norteño pueblo que portan consigo una extensa herencia cultural que, de hecho, fue objeto de estudio del trabajo de la etnomusicóloga Carmen Nieves Luis, que tantas veces citamos en este medio. En definitiva, representa uno de esos endemismos fruto del aislamiento por causa de la orografía que contribuyen a acrecentar la gran riqueza etnográfica del archipiélago. Se trata de una pieza tonal comúnmente interpretada en re mayor. La melodía es sencilla, repetitiva y sobria en ornamentos. Enmarcada en un rango de una séptima menor. El esquema armónico es (I - V) - I. El compás es 4 + 2/4, quedando los acentos en el primer y el quinto pulso. Como dato curioso, la melodía entra en el tercer pulso del compás y no en el primero, lo cual genera cierta confusión cuando se intenta abordar su transcripción musical. La estructura es sencilla y repetitiva, el mismo material temático se repite en las partes vocales e instrumentales. La textura es heterofónica, y en la versión original no se observa polifonía. Por último, el texto se distribuye en estrofas de versos heptasílabos y pentasílabos dispuestos de manera alterna y con rima AB A B o A B C B.
Historia.
Aunque el tanganillo no deja de ser una seguidilla desde el punto de vista métrico y literario, hemos decidido abordar su análisis en un epígrafe aparte. La etimología de la palabra presenta importantes incógnitas. Algunos han sugerido que provendría de los tanguillos de Cádiz, pero la ausencia de similitudes musicales y textuales nos llevan a descartar esta opción. Otros han debatido sobre la posibilidad de que se trate un de un diminutivo de la palabra tangana, es decir, jolgorio o fiesta; tal y como ocurre con algunas expresiones musicales hispanoamericanas. La hipótesis más plausible parece provenir del estudio lingüístico y etimológico del dialecto canario, especialmente de el de Tenerife, donde la expresión estar al tanganillo significa estar preparado o en disposición de actuar, lo cual podría estar relacionado con la agitada prosodia del baile. Ello daría sentido a la copla más célebre de este género. (al tanganillo, madre, que al tanganillo, que una pulga saltando rompió un lebrillo). En cualquier caso, esta célebre tonada del folklore tinerfeño y su variante de la comarca de Icod El Alto se han convertido en una de las piezas más importantes de este corpus musical. Muy probablemente este hecho esté relacionado con el empleo del tanganillo en la popular amalgama propuesta por la Agrupación de Coros y Danzas de La Orotava, tanto en las diferentes grabaciones que realizó para Televisión Española como en sus intervenciones en los encuentros, certámenes y concursos de agrupaciones celebradas en Canarias y en el resto de la geografía española. Esta pequeña suite artificial compendia tres danzas contratantes: Tanganillo, Santo Domingo y Tajaraste.
Apunte antropológico.
El tanganillo forma parte del folklore festivo, y está por tanto orientado a la diversión y a las relaciones sociales. Su danza rápida y enérgica parece estar relacionada con la mocedad que sus bailadores tendrían antaño, si bien en la actualidad es bailado por personas de todas las edades. A partir de la segunda mitad del siglo XX, el tanganillo se incorpora al repertorio del folklore institucional para ser tomado como uno de los indiscutibles emblemas musicales del repertorio tradicional tinerfeño. Esta pronta visión de la pieza para su empleo en el medio escénico la exponen enormemente a los influjos de los llamados tipismos musicales, es decir, sufren una serie die cambios para mostrar rasgos identitarios de manera artificiosa y exagerada persiguiendo la diferenciación y la vistosidad. Algo muy parecido ocurriría con la danza y la indumentaria tradicional.
